5 cosas que debes saber sobre el transporte de químicos


El transporte de químicos es un procedimiento que requiere de especial cuidado, ya que un accidente podría ocasionar severas consecuencias no sólo para los involucrados, sino también en lo que respecta al medioambiente. Por eso, es preciso que al trasladar este tipo de sustancias se tomen los resguardos que la legislación relativa a la materia estipula, pero que además se tomen ciertas providencias adicionales.

 

1. Transporte de químicos y legislación

 

En Chile, la normativa está fijada por decretos emanados de los Ministerios de Salud y Telecomunicaciones (Decreto 148 y Decreto Supremo 298), que disponen las condiciones mínimas para evitar accidentes de este tipo. Un ejemplo es la restricción a la antigüedad del vehículo destinado a estos fines, que no debe superar los 15 años. Se exige, además, el uso de taquímetros para el registro de velocidad y un control riguroso sobre la cantidad de horas de conducción. La ley también establece una serie de normas a la circulación y estacionamiento de los camiones transportadores, además de regulación para quienes los conducen.

 

2. Equipamiento especial

 

Los vehículos destinados al transporte de químicos deben poseer, además, un equipamiento de seguridad que garantice que el viaje se desarrolle sin contratiempos ni filtraciones que representen un perjuicio para el medioambiente o la salud de los conductores.  Se debe poner especial atención a la revisión de tractos y estanques, condiciones del compartimento donde se almacena la carga, entre otras consideraciones.

 

3. Idoneidad de los transportistas

 

Otro factor relevante en el transporte de químicos es que los encargados del desplazamiento estén debidamente capacitados y se comprometan responsablemente en esta importante tarea. El personal tendrá que estar entrenado respecto de sus funciones y las características de su carga, a fin de saber cómo manipularla y de qué forma reaccionar ante cualquier eventualidad. También deben ser cuidadosos en el transporte, observando rigurosamente las normas de seguridad, llevar una velocidad adecuada y chequear que el vehículo se encuentre en óptimas condiciones.

 

4. Seguimiento de la carga

 

Al tratarse de cargas sensibles y de alta peligrosidad, es preciso llevar un monitoreo constante del vehículo que las transporta, a fin de reaccionar de manera oportuna ante una filtración u otro tipo de contingencia. Una buena idea es instalar un software de control de flota, a fin de determinar en qué punto exacto se encuentra el vehículo, qué velocidad llega, cuáles son las condiciones del tránsito y en cuánto tiempo estimado llegará a su destino.

 

5. Establecer protocolos de seguridad

 

Como se señaló anteriormente, es menester que el personal a cargo del transporte de químicos esté debidamente capacitado; no sólo en cuanto a las condiciones del vehículo y la manipulación de la carga, sino también en cómo reaccionar ante una emergencia química. Los operarios deben recibir idealmente instrucción de especialistas en este tipo de accidentes, tales como los bomberos. Además, es menester establecer un protocolo de seguridad en caso de que, a pesar de las providencias tomadas, se presentara algún incidente.

 

El transporte de químicos hace que esta labor sea más sensible que llevar otro tipo de carga. Por eso, ten presente cuáles son las normativas esenciales para cumplir de manera eficaz y segura con el traslado de este tipo de materiales. Si no cuentas con las condiciones para garantizar que el proceso se desarrolle de manera óptima, no dudes en contratar los servicios de alguna empresa especialista en el rubro, que te brindará la tranquilidad que necesitas para que todo se desarrolle sin mayores inconvenientes.

 


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